Vie 6 Oct 2006
No es la carne y la sangre sino el corazón lo que nos hace padres e hijos
Friedrich Von Schiller

Tiene en la mirada todo el brillo y el ardor del que está deseando entrar en batalla. Es lógico, aún no recibió heridas graves, más allá de los ligeros rasguños (y alguna que otra magulladura) propios de los pequeños guerreros. En nuestras incruentas guerras es mal estratega. Se lanza siempre abiertamente al ataque, sin tregua. Yo, que para mi pesar soy perro viejo, sé aprovechar la fuerza de su ataque, y sé que es mejor esperar a encontrar un flanco abierto que abalanzarse como un loco a la conquista. Justo allí, en los flancos que descuida, es donde hicieron nido sus cosquillas. La estrategia pues, es clara, reventar al enemigo a carcajadas, y levantarle del suelo, y subirle y bajarle, y ponerle boca a bajo hasta que pide clemencia, e indultarle luego, pero no tiene palabra (el muy traidor) y renueva siempre los ataques con redobladas fuerzas, incansable y feroz, y me dobla de la risa, y se me sube a horcajadas, y se me cuelga del cuello, y acabo siempre rindiéndome y rendido. Y jamás un fracaso tuvo un sabor más dulce, y cuando al fin entrego mis armas y me declaro vencido, encuentro en su sonrisa, mágica y clara, la recompensa a mi derrota, y así, aún y después de todo, celebro satisfecho mi victoria.
6 de Octubre, 2006 - 17:03
Jajaja te deseo largos años de lucha!…..
6 de Octubre, 2006 - 22:22
Su risa será siempre, siempre, tu gran victoria. Y la tuya la llevará por siempre con el, tanto la llevará que su risa será la tuya.
Besos y sangre.
7 de Octubre, 2006 - 13:37
Me quedo sin palabras ante el amor. “No es la carne y la sangre sino el corazón lo que nos hace padres e hijos”.
Literalmente sin palabras (no me sale nada).
“Y jamás un fracaso tuvo un sabor más dulce, y cuando al fin entrego mis armas y me declaro vencido, encuentro en su sonrisa, mágica y clara, la recompensa a mi derrota, y así, aún y después de todo, celebro satisfecho mi victoria.”
Pequeñas batallas que encienden chispas de la Paz.
Que siempre estén felices, Gabi.
Mi respetuoso saludo y mi afecto. Una alegría inmensa leer un texto así.
8 de Octubre, 2006 - 19:35
Esos ojitos negros me tienen totalmente hipnotizada……está claro que ganarán más batallas y todo lo que se propongan.
Y me imagino como debe ser su sonrisa……. de las que te dejan atontadito.
Besos de colorines.
8 de Octubre, 2006 - 20:17
Que bello es como ambos se entregan a esas luchas confiando en el enemigo…jajajaja y como los padres quisieramos estar siempre alli’ a levantarlos tambien luego cuando ya son grandes y el suelo duele…..
Tus letras parecen los pixels de una bellisima imagen…
Un abrazo!
8 de Octubre, 2006 - 21:44
Que puedo decir, si se lee tanta ternura en tus palabras.
Besitos.
8 de Octubre, 2006 - 22:05
“Justo allí, en los flancos que descuida, es donde hicieron nido sus cosquillas”. Me gustan especialmente esta frase y esos flancos, por no hablar de esa sonrisa que te desarma, el muy…Cada vez se parece más a su padre. Besos para los dos.
8 de Octubre, 2006 - 22:38
Vaya cosa bonita de ojoss!!!! No puedo negar que me ha dado una envidia sana al leer el texto, que las palabras fluian por mi mente mientras una sonrisilla pícara parecía estár viendo una de esas batallitas en vivo y directo… Apuesto que habrá aún mil y una batallas más, y mil y una batallas que seguirá ganando el granuja!

Besillos pa los dos!
PD: te via comprá pa navidá un barreño pa las babillas
9 de Octubre, 2006 - 12:29
Durante un tiempo, fui víctima de ataques premeditados de uno “seres superiores” que se hacían pasar por mis hermanos (seguro que no podían serlo… ni mis hemanos ni superiores, aunque sí más viejos..). No lamento admitir haber perdido trillones de batallas a carcajada limpia.
Oleadas de besos
9 de Octubre, 2006 - 13:44
Ay… yo tabién quiero guerra de esa y quiero setr vencida todas las veces!!!
9 de Octubre, 2006 - 16:14
Son momentos preciosos. Inolvidables.
Saludos
9 de Octubre, 2006 - 19:32
Qué derrotas más dulces, hay que ver lo que gustan, aunque estoy segura de que muchas veces te dejas ganar…;)
Un beso.
9 de Octubre, 2006 - 22:17
¡Ese joven maestro que es papi! Jeje, muchos años de batallas te deseo, querido compañero.
Un saludo.
13 de Octubre, 2006 - 9:02
Ojalá fueran así todas las guerras del mundo, ¿verdad?
14 de Octubre, 2006 - 11:38
la risa es la mejor arma, las carcajadas nos renuevan, la sonrisa nos sana…
en esas batallas como en el juego…lo importante es participar
Besos primo y feliz puente si lo tuvieses
14 de Octubre, 2006 - 13:02
Y quien pudiera congelar el tiempo y tenerlos siempre sumidos en esa pícara inocencia. Luego crecen y todo estalla…
Precioso texto.
Un abrazo
14 de Octubre, 2006 - 13:35
La guía la inocencia, el arrojo de la edad, la carencia de escudo, quizás la falta de años, lástima que poco a poco pueda cambiar como cambiamos todos…Aunque es parte del aprendizaje de la vida, uno también debe aprender a guarecerse del dolor
Besos
14 de Octubre, 2006 - 17:27
Qué bonita batalla!
Con los años vamos combatiendo de otra manera, estás en lo cierto.
Muchos besos.
16 de Octubre, 2006 - 12:44
He encargao un pastel con una velita para dentro de unos días y tengo el gusto de comunicarle que es usted el invitado de honor … Espero que le gusten los dulces
16 de Octubre, 2006 - 18:19
A todos: Gracias por los comentarios. Sinceramente, no es que me deje ganar es que el puñetero me puede.
No es bestia ni nada el tio.
Besos y Abrazos.
16 de Octubre, 2006 - 21:11
Claro que te puede…con esos ojos!
18 de Octubre, 2006 - 17:35
Da gusto jugar esas batallas
28 de Mayo, 2008 - 19:30
los ojos de mi nieto, son calma, son amor, son inocencia, son paz,Mi sonrisa ante ello pierde todas las Batallas que gusto perderlas con tanto amor, abrazos para todos con una sonrisa y ganemos las batallas del cariño humano vale la pena, te quiero Aaron