…por eso canto arena, roca que luego es multitud del agua buena…”
Silvio Rodríguez

Esta noche hay un baile de caracolas
y de espumas y corales y de esponjas.
En la costa de tu cuerpo hay un océano
dispuesto a erosionarlo ola tras ola.

Y no ceder, incansable, ante la roca,
y quebrar en mil espumas a cada golpe
hasta hacer de tu agreste acantilado
playa en que pueda reposar mi boca.

Y luego anclar en la ensenada de tu vientre,
al abrigo de los vientos y tormentas,
reparar allí mis naves y mis fuerzas,
para juntos poner rumbo a mar abierto.

Ya no quiero más galerna que tu abrazo,
ni preciso ya más viento que tu aliento,
ni más sal que tu sudor entre mis dedos,
ni más marea que seguir tu movimiento.

Lo escribió Gabi y lo guardó en Noticias Breves