Lun 27 Feb 2006
Una Oportunista Historia de Carnaval
Lo escribió Gabi y lo guardó en Parábolas y Cuentos , Relatos Interactivos :)
La primera vez se asomó entre dos brujas que lanzaban al aire sus estúpidas risas desencajadas. Se reían por obligación. El proceso mental que las llevaba a reír debía ser algo así como:
es sábado + es por la noche + es carnaval + vamos disfrazadas = nos reímos.
Y se reían. Se reían como locas, aunque mirándolas detenidamente te dabas perfecta cuenta de que no sabían muy bien de qué se estaban riendo. Entre carcajada y carcajada miraban nerviosas para todas partes intentando asegurarse de que todo el mundo en el pub era consciente de que ellas se reían. Por supuesto, al resto de la gente no parecía importarle demasiado si las integrantes de aquel pequeño aquelarre se divertían o no. Sólo yo, con mi disfraz de “hombre normal acodado en barra de bar preguntándose por qué demonios no se ha quedado en casa” las prestaba alguna atención entre sorbo y sorbo de cerveza.
Lo primero que pensé al ver aquel rostro entre las dos hechiceras fue que detrás de ellas había un espejo. No era así. No obstante estaba seguro de no haberme equivocado: había visto claramente mi rostro observándome de frente entre aquellas dos caras. Ahora, sin embargo, aquel rostro que era el mío había desaparecido. Cerré los ojos con fuerza para volver a abrirlos, con la intención de enfocar mejor, pero sólo vi a las supuestas brujas malvadas atragantándose en su risa artificial. Mi cara reapareció detrás de un grupo de antiguos egipcios, para lanzarme una sonrisa enigmática y luego ponerse de perfil. Avancé hacía donde había visto a mi imitador, pero cuando llegué hasta él y le di la vuelta, sólo la cara de un indio del salvaje oeste me observaba con extrañeza. Debí caerle bien, porque acto seguido se abrazaba a mí mientras entonaba la danza de la lluvia. Casualmente, en la calle, el cielo se rompió y comenzó a llover. Intentaba zafarme de mi nuevo amigo piel roja cuando me vi salir a mi mismo por la puerta del pub, a la lluvia. Yo, quiero decir él, se detuvo un instante en el umbral de la puerta para mirarme y volver a sonreírme. Para entonces mi paciencia con el sioux que se empeñaba en hacerme su hermano de sangre se había terminado, así que me libré de él con un empujón. Tristemente, al empujarle, le hice chocar y derramar las copas de cuatro miembros del séptimo de caballería, que vieron la ocasión perfecta de resarcirse de “Little Big Horn”. Ahora siento de veras haber adelantado la extinción de mi amigo salvaje, pero en aquel momento sólo pensaba en perseguirme y en averiguar quién o qué se escondía detrás de aquella máscara.
Atravesé una tripulación completa de piratas, tropecé con un pingüino y tuve que escuchar los insultos de las dos brujas, pero conseguí, al fin, agotado y magullado, alcanzar la puerta. A unos doscientos metros, mi propia sombra se alejaba, despacio, calle abajo. Procuré no precipitarme; no quería asustar a quien quiera que fuese, y que echase a correr. Tendría, más o menos, mi misma estatura, mi mismo ligero andar encorvado, e incluso, imitaba a la perfección la pequeña cojera de mi pierna izquierda. Le perdí de vista al doblar la esquina. Apresuré mi paso por miedo a que aprovechase entonces para echar a correr. Sin embargo él no tenía ninguna intención de alejarse, sólo me estaba esperando. Al final del estrecho callejón en el que se internó pude distinguir, aguardando, mi propia silueta. Me acerqué con cautela, muy despacio, entre paso y paso parecía esfumarse un siglo. Sólo oía nuestras dos respiraciones, más agitada la mía por la reciente carrera, y a lo lejos, muy a lo lejos los gritos y los ruidos del carnaval. Él no se movía mientras yo seguía avanzando. Yo quería alcanzarle y él quería que le alcanzara. No voy a negar aquí que tuve miedo, mucho miedo, pero la curiosidad era mayor. Si lo que estoy contando fuese una película, este sería el momento en que todo el público pensaría: “vete de ahí, imbécil, ¿no ves que están poniendo la música de miedo y que viene el susto?”. El imbécil siguió avanzando, a pesar de que todo el patio de butacas ubicado en su cabeza, gritaba que saliese huyendo.
Al final, conseguí colocarme a apenas veinte centímetros de distancia…
A Partir de aquí viene el primer final propuesto, por obra y gracia de mi humilde pluma. Quedáis invitados a añadir nuevos finales en los comentarios y yo les iré añadiendo. Posibles apoyos a los finales, comentarios denigrantes al autor, o lo que sea en los comentarios
FINAL 1: GABI
Abrí la boca para hablar, pero mis propios labios que eran los suyos, me exigieron silencio, besando su dedo. Alcé mi mano entonces hacia su rostro, hacia la oreja, hacia donde yo sospechaba que comenzaba aquella máscara burlona y cruel que me imitaba. Tiré con fuerza, él no hizo ningún gesto de dolor pero tampoco conseguí, como esperaba, quedarme entre mis dedos con ningún tipo de careta. Ahora sí tenía miedo, un miedo atroz. Sin embargo no eché a correr. Ahora fue él quien levantó la mano y la acercó a mi oreja, me agarró por ella y tiró, con fuerza, firme. Grité, pero no de dolor. Grité de sorpresa al ver que de mi rostro se separaba una fina capa de piel, como formando una máscara. Él la sostuvo unos segundos interminables entre sus dedos, luego la arrojó a un charco sin darla importancia y se alejó. Tal vez debería haberle seguido pero estaba paralizado por la sorpresa, y además tenía la firme convicción de que seguirle no serviría de nada: fuese quien fuese su trabajo estaba hecho. Al cabo de unos minutos, me di la vuelta y comencé a andar calle arriba, asustado aún pero distinto, confundido pero renovado.
Quizás, después de muchos años, era la primera noche de carnaval en la que, a pesar de haber salido de casa sin disfrazar, volví sin llevar puesta ninguna máscara.
FINAL 2: DUDA DESNUDA
Abrí la boca para hablar, pero mis propios labios que eran los suyos, me exigieron silencio. “Soy tu fantasma”, me dijo. Tuve miedo y lo notó. “No, no estás muerto. Es mentira lo que cuentan, todo es mentira. Como estos carnavales. Disfraces, engaños, risas sin sentido”. No podía hablar, a él parecía no importarle porque siguió con su discurso. “Algunos nos confunden con ángeles. Tonterías. Nacemos juntos, sólo que uno tiene una vida real y otro una vida en otro plano, es por eso que algunas personas pueden adelantar sucesos o hablar con muertos o ser genios en matemáticas, música o lo que quieras. Yo estuve oculto hasta hoy pero necesité que me conozcas y acá estoy. Tu vida seguirá igual, no serás genio ni adivino ni nada. Sabrás algo más que no te ayudará, (salvo que a la bruja más bonita le gustabas), mañana culparás a la cerveza y por la noche escribirás un cuento y que otro comenzó”. Me dio una palmada en la espalda y se alejó. Tal vez debí haberlo seguido, pero seguía mudo y paralizado además tenía la firme convicción que seguirle no serviría de nada. Di la vuelta y comencé andar calle arriba, ya sin miedo. Quizá, después de muchos años, era la primer noche que me sentía libre, después del temor sentí la insignificancia de aquel encuentro, volví al pub, tal vez la noche no estuviera perdida todavía y pudiera encontrar la hechicera más bonita.
FINAL 3: ELEN también conocida como Aceite de Soja
Al final conseguí colocarme a penas veinte centímetros de distancia y lo que vi me dejó un tanto descolocado..” pero ¿qué demonios? estaba delante de mi doble, era realmente yo?” …mis ojos recorrian su rostro que era exactamente igual que el mío y tenía una expresión entre asustada y divertida…
¿Sorprendido? dijo de repente.
Su voz era más grave que la mía y cuando hablaba torcía ligeramente la boca hacia la derecha. Yo no podía articular palabra debido quizás a que los vapores etílicos ya hacían efecto en mi consciencia así que lo único que logré hacer es mover la cabeza ligeramente.
Rodolfo…( cielos, sabía mi nombre!!! ) sé que lo que te voy a contar te parecerá increible, no tenemos tiempo y debes saberlo…. tu y yo…somos un experimento de clonación alienígena en fase muy avanzada, llevamos un chip que genera recuerdos inmediatos y por eso no nos acordamos de nuestro pasado….yo logré quitarme el mío y estoy buscando a los 2000 clones que hay repartidos por el mundo iguales a nosotros….Rodolfo…nos tienen programados para dominar el mundo a base de volver loca a la gente con la televisión basura y sudokus imposibles de terminar.
Ni que decir tiene que yo estaba alucinado, pero …todo empezaba a cobrar sentido, yo trabajaba en la televisión y cuando no acabas un sudoku te pones de muy mala leche “que pa qué”..pero¡¡ 2000 como yo ¡! Eso ya me parecía raro..con lo torpe que soy, para dominar el mundo necesitaríamos el triple de clones.pero bueno…dominar el mundo..d.o.m.i.n.a.r e.l.m.u.n.d.o .sonaba tan bien en mi cabeza.que…
-Lo siento chaval pero nada debe entorpecer la misión. No debiste quitarte el chip.-le dije sin pestañear-
Lo agarré del cuello y lo único que pudo decir el pobrecillo fue : que te den!!
Después de muchos años era la primera noche que no me sentía solo, éramos 1999 clones como yo unidos para una gran causa: dominar el Mundo. Jajaja ( risa tenebrosa)
Así que las noches de carnaval, cuando veas algún programa del corazón o cuando no logres acabar aquel sudoku aun haciendo trampas, piensa que cada vez queda menos para nuestra victoria.
Fin.
FINAL 4: HELIOPOLIS
Llegué a alcanzar a mi sombra. Se giró y me guiñó con una sonrisa burlona. Mientras se regodeaba con mi sorpresa, me puso una mano en el hombro y me dijo: No te volveré a ver nunca más, y tú a mi tampoco. Te he acompañado siempre pero soy sólo pasado. Ahora tendrás que crear tu propia sombra. La vas a llenar de nuevas penas e ilusiones, de buenas acciones y de maldades. De soledad y compañía.
Cuando quise preguntarle algo me tapo la boca con su dedo índice. Y prosiguió: No eres el único que ha perdido su sombra y tiene que volver a recuperarla. Pero recuerda, ahora volveras donde estabas y te encontraras a las dos brujas de nuevo. Son la misma persona, pero desdoblada. Puedes caer en el hechizo pero sabes que tendrás siempre las dos caras, la buena y luego la mala. Te preguntas este orden. Es simple, si inviertes el orden sólo conoces una cara, y no tendrías oportunidad de recuperar tu sombra. Tampoco de perderla
27 de Febrero, 2006 - 23:50
“Quizás, después de muchos años, era la primera noche de carnaval en la que, a pesar de haber salido de casa sin disfrazar, volví sin llevar puesta ninguna máscara.” me encanta esa frase.. ¡cuantos deberiamos quitarnos de vez en cuadno la mascara y dejar que nuestra piel respirase de eso que se llama VIDA!
28 de Febrero, 2006 - 11:08
El final me parece genial: “…a pesar de haber salido de casa sin disfrazar, volví sin llevar puesta ninguna máscara.” Cuando lo inconsciente se hace consciente, la posibilidad de abrirse a la vida desde la autenticidad es algo magnífico, es un descubrimiento vivificante.
Un beso
Hannah
28 de Febrero, 2006 - 11:58
me quedo con ese final, hoy no ofrezco final o desenlace alternativo, porque no.
Besos Gabi
P.D.: así que eras tú el que derribó al pingüino?vaya, vaya…
28 de Febrero, 2006 - 12:26
mmm.. algo se nos ocurrirá… figuras impostoras carnavalescas…
28 de Febrero, 2006 - 13:47
Quizás el verdadero disfraz lo llevemos a diario puesto y sea en carnaval, o en alguna extraordinaria ocasión cuando de el nos desprendemos.
Un abrazo Gabi y gracias por tu comentario en mi blog, no se lo digas a nadie pero, me encanta emocionar a los amigos.
Besos
28 de Febrero, 2006 - 14:18
Maremia! aunque no pueda conectarme tan a menudo como yo quisiera pa leerte, no olvido cómo escribes Gabi… pero aún así siempre logras sorprenderme… Yo tampoco me atrevería a competir con tu final, lo has bordao
y seguir pa lante…
Me queda la esperanza y la intuición después de leerte que, inconscientemente, todos sabemos qué camino seguir para despojarnos de nuestras caretas, de nuestro rostro más falso… sólo es cuestión de echarle coj*** justo en ese momento en que empieza a sonar la musiquilla de miedo
Por cierto, no se haría daño el pingüino en el choque fortuito, no? jeje
Mil besos desde el sur (q hoy está de fiesta, ole olee)
28 de Febrero, 2006 - 16:29
Abrí la boca para hablar, pero mis propios labios que eran los suyos, me exigieron silencio. “Soy tu fantasma”, me dijo. Tuve miedo y lo notó. “No, no estás muerto. Es mentira lo que cuentan, todo es mentira. Como estos carnavales. Disfraces, engaños, risas sin sentido”. No podía hablar, a él parecía no importarle porque siguió con su discurso. “Algunos nos confunden con ángeles. Tonterías. Nacemos juntos, sólo que uno tiene una vida real y otro una vida en otro plano, es por eso que algunas personas pueden adelantar sucesos o hablar con muertos o ser genios en matemáticas, música o lo que quieras. Yo estuve oculto hasta hoy pero necesité que me conozcas y acá estoy. Tu vida seguirá igual, no serás genio ni adivino ni nada. Sabrás algo más que no te ayudará, (salvo que a la bruja más bonita le gustabas), mañana culparás a la cerveza y por la noche escribirás un cuento y que otro comenzó”. Me dio una palmada en la espalda y se alejó. Tal vez debí haberlo seguido, pero seguía mudo y paralizado además tenía la firme convicción que seguirle no serviría de nada. Di la vuelta y comencé andar calle arriba, ya sin miedo. Quizá, después de muchos años, era la primer noche que me sentía libre, después del temor sentí la insignificancia de aquel encuentro, volví al pub, tal vez la noche no estuviera perdida todavía y pudiera encontrar la hechicera más bonita.
Besos y finales
28 de Febrero, 2006 - 17:05
… y entonces tropecé y todo desapareció jejejeje (es que esto es lo típico que me pasaría a mi) Tu final es demasiado perfecto como para coger otro camino
Besos y abrazos Gabi!
28 de Febrero, 2006 - 18:49
Al final conseguí colocarme a penas veinte centímetros de distancia y lo que vi me dejó un tanto descolocado..” pero ¿qué demonios? estaba delante de mi doble, era realmente yo?” …mis ojos recorrian su rostro que era exactamente igual que el mío y tenía una expresión entre asustada y divertida…
¿Sorprendido? dijo de repente.
Su voz era más grave que la mía y cuando hablaba torcía ligeramente la boca hacia la derecha. Yo no podía articular palabra debido quizás a que los vapores etílicos ya hacían efecto en mi consciencia así que lo único que logré hacer es mover la cabeza ligeramente.
Rodolfo…( cielos, sabía mi nombre!!! ) sé que lo que te voy a contar te parecerá increible, no tenemos tiempo y debes saberlo…. tu y yo…somos un experimento de clonación alienígena en fase muy avanzada, llevamos un chip que genera recuerdos inmediatos y por eso no nos acordamos de nuestro pasado….yo logré quitarme el mío y estoy buscando a los 2000 clones que hay repartidos por el mundo iguales a nosotros….Rodolfo…nos tienen programados para dominar el mundo a base de volver loca a la gente con la televisión basura y sudokus imposibles de terminar.
Ni que decir tiene que yo estaba alucinado, pero ..todo empezaba a cobrar sentido, yo trabajaba en la televisión y cuando no acabas un sudoku te pones de muy mala leche “que pa qué” ..pero ¡¡ 2000 como yo ¡! Eso ya me parecía raro ..con lo torpe que soy, para dominar el mundo necesitaríamos el triple de clones .pero bueno dominar el mundo ..d.o.m.i.n.a.r e.l.m.u.n.d.o .sonaba tan bien en mi cabeza .que ..
-Lo siento chaval pero nada debe entorpecer la misión. No debiste quitarte el chip.-le dije sin pestañear-
Lo agarré del cuello y lo único que pudo decir el pobrecillo fue : que te den!!
Después de muchos años era la primera noche que no me sentía solo, éramos 1999 clones como yo unidos para una gran causa: dominar el Mundo. Jajaja ( risa tenebrosa)
Así que las noches de carnaval, cuando veas algún programa del corazón o cuando no logres acabar aquel sudoku aun haciendo trampas, piensa que cada vez queda menos para nuestra victoria.
Fin.
28 de Febrero, 2006 - 19:26
Ideas: Para quitarnos las máscaras primero tenemos que enfrentarnos a nosotros mismos. Besos
Hanna: En esa posibilidad andamos. No es fácil.Besos.
Seleka: Fui yo, lo confieso. Daba una pena el pobre ahí tirado en medio del pub
.Pues si te quedas con ese final, pues vale, pues venga, pa’ ti pa’ siempre :p. Besos (yo que esperaba un final a lo seleka
)
Mareablanca: Te dejó mi sombrero de escribir?
Trini: Puede ser como dices, aunque yo creo que lo que hacemos en carnaval es ponernos otro disfraz encima del que llevamos. Te guardaré el secreto.
Rocio: Creo que tanto tu esperanza como tu intuición son acertadas. El pinguino está bien, aunque con el golpe se trastornó, se metió en su pápel y ahora está viviendo en una colonia de autenticos pinguinos. Ha conocido una linda pinguina e incluso han tenido hermosos pinguinitos. Besos para ti y para todo el sur
(bueno, a la pantoja no que me da grima).
DudaDesnuda: Sí, anoche conocí a mi fantasma, ¿o no? ¿fue un sueño?, La verdad es que me pasé bebiendo cerveza, igual que la bruja que está ahora tumbada a mi lado, que por cierto, recien despierta no tiene nada de encantadora.
Almaimsomne: Torpe, torpe
Encantado de volver a verte.
Elen:
La última frase del clon es para pasar al museo de últimas frases celebres. De hecho creo que me voy a plantear adoptarla como epitafio propio
. Cuando he acabado de leerte me ha entrado una angustia terrible y me he reafirmado en mi determinación de no intentar hacer un sudoku jamás. Es mi modesta manera de contribuir a la causa humana.
28 de Febrero, 2006 - 19:48
He de reconocer que hasta me he llegado a plantear escribir algún final, que lo he estado pensando en algún ratillo esta mañana, pero he llegado y visto tanta maestria por aquí, que me he desinflado. Ya sabes que la inspiración no es lo mio. Me quedo con los vuestros, cualquiera de ellos.
28 de Febrero, 2006 - 22:57
Jajaja, yo no voy a plantear ningún final. No es necesario un final determinado cuando el desarrollo es tan bueno. En cualquier caso, alabo que quieras compartir con nosotros tu proceso creativo.
Te sigo dejando mi correo, por si un día podemos charlar.
Un abrazo, amigo.
1 de Marzo, 2006 - 5:40
heyyy siempre algo genial
como estas?, paso a dejarte un abrazo y que estes muy bien
mil sueños
besos y sueños
1 de Marzo, 2006 - 16:16
Mirá que te dijo que te fijes en la más linda, zapallooooooo!!!
Besos y anteojos.
1 de Marzo, 2006 - 16:32
Como siempre que paso por aquí, salgo contenta, a gusto, con ganas de leer más y en esta ocasión por partida doble, la historia y el final.
Ahora me quedo con el final de DudaDesnuda, me gusta como completa tu historia…
Un beso.
1 de Marzo, 2006 - 21:10
Por fin bitácoras funciona de nuevo…ufff vaya historia! me quedo con el final número 1. Liberación sin duda de esa máscara… si nos cruzáramos con más “quitamáscaras” los charcos estarían llenos de ellas. El camino a casa, pensativo…después de soltarla
Me has mantenido en tensión en cada línea…
un beso enorme
2 de Marzo, 2006 - 9:32
Por favor, el sombrero un estupendo edredón y puesto a pedir un caldo de pollo, así me aseguro que lo que pille sea una gripe de las de antaño.. no me he olvidado de vos, pero me duelen hasta las articulaciones. Lo que no saben es que no podrán conmigo
:):)
Hasta que pueda incorporarme en condiciones, comento que me han gustado mucho todos los finales.
Oleadas de besos enmascarillados (por si los virus, no por carnavales).
2 de Marzo, 2006 - 16:53
Un abrazo, Gabi.
El post y los finales, muy buenos, siempre logran sorprenderme.
Felicidades
(Dísculpame por la demora de mi respuesta)
2 de Marzo, 2006 - 18:03
ya paso y leo, ya paso. quiero poner atención.
2 de Marzo, 2006 - 18:48
me parece un final muy bueno,magnífico,el que sale de tu pluma. No me atrevo a proponer un final. Me parece muy dificil además, meterme en la historia que alguien ha escrito desde su único e inimitable (en el fondo, no en la forma)punto de vista -o punto de pluma-.
un gran cuento de carnaval!
un abrazo
2 de Marzo, 2006 - 19:08
Para eso saliste disfrazado de ti. Como tantas veces y cuando alguien nos quiere revelar (desvelar) nuestra verdadera personalidad le acusamos con un “tú no me conoces”.
Besos Gabi.
2 de Marzo, 2006 - 20:05
En cierto modo todos tenemos algo de disfraz. Los carnavales entonces serían para desenmascararnos? Da mucho que pensar tu genial historia.
Besos
2 de Marzo, 2006 - 22:40
Llegué a alcanzar a mi sombra. Se giró y me guiñó con una sonrisa burlona. Mientras se regodeaba con mi sorpresa, me puso una mano en el hombro y me dijo: No te volveré a ver nunca más, y tú a mi tampoco. Te he acompañado siempre pero soy sólo pasado. Ahora tendrás que crear tu propia sombra. La vas a llenar de nuevas penas e ilusiones, de buenas acciones y de maldades. De soledad y compañía.
Cuando quise preguntarle algo me tapo la boca con su dedo índice. Y prosiguió: No eres el único que ha perdido su sombra y tiene que volver a recuperarla. Pero recuerda, ahora volveras donde estabas y te encontraras a las dos brujas de nuevo. Son la misma persona, pero desdoblada. Puedes caer en el hechizo pero sabes que tendrás siempre las dos caras, la buena y luego la mala. Te preguntas este orden. Es simple, si inviertes el orden sólo conoces una cara, y no tendrías oportunidad de recuperar tu sombra. Tampoco de perderla
3 de Marzo, 2006 - 20:16
Mmm si prefiero tu final. Esta-vez-no-carburo lo suficiente.
Saludos Gabi.