Mar 14 Feb 2006
A Malaquías Montero le cambió la vida el pasado día 6 de Febrero de 2005, concretamente a las 11:00 A.M. Había amanecido como un día cualquiera, uno más en una monótona sucesión de eternas jornadas no laborables. Todas sus jornadas eran no laborables desde que se acabase, hacía ya dos años, su último contrato basura. Su más reciente relación con el mundo del trabajo, finiquitó de forma drástica cuando la editorial que le había subcontratado, obligándole a darse de alta como trabajador autónomo, prescindió de sus servicios argumentando que no aportaba un verdadero valor añadido como promotor “door to the door”. Y eso que Malaquías había dedicado todo su ingenio, buen hacer y entusiasmo a la venta y promoción “at home” de una fabulosa enciclopedia en fascículos de reproducciones en miniatura de soperas de porcelana, denominada “Las soperas de tu vida” y subtitulada “Aquellas maravillosas soperas”. Sin embargo, todo su ingenio, buen hacer y entusiasmo, no fueron suficientes para superar la cifra de ventas de su predecesor en el puesto, ya que a Malaquías ni siquiera su propia madre tuvo a bien adquirirle la extraordinaria colección. Después del procedente despido de Malaquías, la editorial optó por una agresiva campaña de marketing en televisión que acabó dando sus frutos con la venta de dos colecciones de soperas. Malaquías se derrumbó al comprobar que su propia madre había preferido adquirir el producto en la teletienda. ¡Pero mamá!- dijo él- ¡Hijo, es que tu tienes más poca gracia…! -contestó ella.
Toda esta serie de acontecimientos llevaron a Malaquías a la cola del INEM (Instituto Nacional de Empleo) el 6 de Febrero de 2005, a las 11:00 A.M.
- Psss. Eh, oiga! Usted!
- ¿Es a mí? -Malaquías se dirigió al hombre que parecía estar llamándole, parapetado tras unas gafas oscuras, y medio oculto por una de las grandes plantas de plástico del vestíbulo del I.N.E.M.
La misma pregunta que hizo Malaquías la hicieron las otras quince personas que esperaban en la fila de la ventanilla siete. Unos a otros se miraban y se señalaban, avisándose de que les reclamaba el hombre tras la planta. Cuando el desconcierto estaba a punto de cundir en la cola de desempleados, el hombre misterioso abandonó su escondite tras la enorme “kentia” de plástico, agarró a Malaquías por el brazo y se lo llevó aparte.
- Eh oiga! -protestó indignado Malaquías.
- Cállese -El hombre de la gabardina, las gafas oscuras y el bigote recortado no parecía acostumbrado a ser desobedecido- Trabajo para el Gobierno, para un departamento cuyo nombre es mejor que no conozca, incluso yo lo he oído sólo una vez y he procurado olvidarlo. ¿Cómo se llama?
- Malaquías Montero, señor, para servirle a usted.
- A mí no, Malaquías. ¡Al país!¡Usted va a servir al país!
- ¿Quién?, ¿Yo?
- Usted Malaquías, usted. Si acepta no tendrá ya vida propia, deberá olvidarse de todo lo vivido hasta ahora y no podrá hablar nunca de su trabajo con nadie, repito, ¡con nadie!
- Bueno, en realidad, yo nunca he hablado con nadie de mi trabajo. No creo que note la diferencia.
Así empezó todo. Malaquías pasó tres meses recluido en un centro gubernamental altamente secreto, donde fue formado junto con otros doscientos hombres y mujeres, de toda clase y condición. Fue un entrenamiento duro y agotador, no todos llegaron al final. Malaquías lo consiguió. Sus tiempos de técnico especialista en promoción comercial de soperas en miniatura habían terminado por forjarle un carácter de hierro.
Tras tres meses de infierno, todos los aspirantes que fueron capaces de aguantar el ritmo pasaron a formar parte de la vigésimo tercera promoción de la Agencia Central para la Expansión e Infiltración Taimada en el Estado de Coletillas Refranes y Frases Hechas, más conocida entre las pocas personas que la conocían como ACEITE. El discurso del Director de la Agencia el día de la graduación fue especialmente emotivo:
“Denle al populacho todo pensado y ya no pensará. Pongan en su cabeza lo que tiene que decir, y no buscará otras palabras. Denle cuatro frases para usar en cada situación y la comodidad del ser humano hará el resto. Son ustedes hombres y mujeres del ACEITE, portadores y conservadores de una sacrosanta misión. Cumplan con su trabajo”.
Desde entonces, Malaquías realiza su labor con especial maestría. En la parada del autobús, en la cola de la pescadería, en la peluquería, rápidamente, en cuanto cualquier conversación deviene complicada o comprometida, o puede hacer a la gente llegar a conclusiones peligrosas, Malaquías interviene con un “no sé donde iremos a parar” o un “A perro flaco todo son pulgas”, o tal vez un “Si yo le contara…”, o quizás “no le pidamos peras al olmo”, o cualquier otra expresión vacía capaz de zanjar un diálogo en un momento. Así Malaquías encontró su verdadera vocación.
Desconfiad pues de la persona que se os acerque con coletillas como “como anda el patio” o refranes del tipo “No por mucho madrugar”. Puede ser Malaquías o cualquiera de sus compañeros. Son legión.
14 de Febrero, 2006 - 4:54
paso a dejarte un abarzo y que mañana sea lindo
un Feliz Día de San Valentín
besos y sueños
14 de Febrero, 2006 - 7:59
Casualmente, Gabi, acabo de terminar un libro de Sampedro en el que reflexiona sobre la “idea” de “globalización” que se está queriendo llevar a cabo en occidente. Globalizacion del pensamiento, de las ideas, de la cultura… y de esta manera nos transforman en “fundamentalistas” de la “nueva ideología”…. no quiero ponerme demasiado “agrio” (me voy de viaje y no quiero que la úlcera se dispare a la altura de Villalpando) sólo, si me permites, me gustaría dejar reflejada una refelxión que hace el libro que te comento y que se basa en una frase de Martin Luther King: “Cuando reflexionemos sobre el tiempo que nos ha tocado vivir, no nos pareceran lo más graves las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas”
Un fuerte abrazo Gabi
14 de Febrero, 2006 - 9:10
Muy bueno, esperemos que nunca nos lleven a su terreno, sobretodo a vos… que haríamos sin su ingenio? No imagino esta bitacora llena de frases hechas… Besicos de mariposa en el día de los bobitos y me permitiré mandar desde aqui besitos de sirena para su contraria
.
14 de Febrero, 2006 - 13:02
Estoy de acuerdo con la frase de Martín Luther King citada por Gavroche, ya que frases cómo las de Malaquías -que se escuchan por doquier y que equivale a “así son las cosas y nada puede hacerse” perpetúa la pasividad, la aceptación del sistema y la indiferencia; en suma el aborregamiento, que es el peor de todos los males.
Un abrazo
Hannah
14 de Febrero, 2006 - 14:40
Pero q se mete entonces al espionaje???… uis me recuerda a la peli de “los hombres de negro”
Brillante historia! y muy bien narrada, como siempre!
Un besote
14 de Febrero, 2006 - 15:09
Parafraseando a mi amigo Malatesta, da un poco de corte comentar aquí entre tanta fémina
14 de Febrero, 2006 - 15:36
Yo trabajé con Malaquías.. necesitaba el trabajo como él.
Afortunadamente me ofrecieron otro en cierto organismo, cuyo fundamento de trabajo se basaba en la LOGICA ( Ley Organizadora General de Inteligencias y Capacidades de Aprendizaje ) y bueno, no nos va del todo mal la cosa, pero es mucho el trabajo que nos surge día a día y ¡ni te imaginas el trabajo que hay con carácter retroactivo!
Oleadas de besos
14 de Febrero, 2006 - 16:09
No quiero ser yo “más papista que el Papa” pero me parece que “de poetas y de locos todos tenemos un poco”, así que “a buen entendedor con pocas palabras bastan”.
Y que conste qu soy autodidacta, no he recibido clases ni pertenezco al ACEITE pero hombre, alguna frase hecha nos sale a todos de vez en cuando, no?. Me tengo que preocupar?
Besazos
14 de Febrero, 2006 - 16:21
El caso es que, queramos o no, hay que convivir a veces con muchos Malaquías. Y es entonces cuando me digo… :¡ ándele, ándele! (je, je,je)
Un beso.
14 de Febrero, 2006 - 16:43
Mi abuela estudió … pero tu le preguntas a alguien, y nadie tiene claro el que … Y siempre dice frases hechas !!!!!!!!!!!!!!
Vamos que la mayoría que sé, porque si, aunque no las use, las sé … Las aprendí de ella …
Te diré que montó un hotel, jummm el lugar ideal para transmitir refranes y demás a los incautos turistas ansiosos de conocimientos tradicionales españoles …
Voy a tener que hacerle preguntas … XXXXDDDD
Andando que es gerundio, y yo tengo que trabajar …
Besitos (Sin coletilla, que a caballo regalado no le mires el dentado XXDD)
14 de Febrero, 2006 - 16:43
Por cierto … que me ha gustado mucho el post
14 de Febrero, 2006 - 17:18
Vaya! conoces La Organización ACEITE, yo pertenezco a la variante denominada ACEITE de SOJA ( Solo Obviedades Jamás Advertidas ) que es mucho más ácida e irónica. Advierte a la gente de cosas tan obvias y que nadie se atreve a decir como “…con lo lista que parecía….” ” es más simple que un botijo” o ” no hace ni la O con un canuto”….. AAAAhhh!!! que harian sin nosotros.
Que curioso, a mi también me reclutaron en la cola del INEM.
Besos
14 de Febrero, 2006 - 17:57
(Por algún motivo que desconozco se borraron los comentarios del último texto en mi Blog, como también me llegan por email, me permití la licencia de “republicarlos” bajo su nombre. Espero que me disculpe)
14 de Febrero, 2006 - 18:59
A veces cuando no se tiene nada interesante que decir hay que saber callar, lástima que cueste tanto aprender esa sencilla sentencia.
Además deberíamos saber escuchar, cuando callamos, seguro que podríamos abrir nuestra mente y aprender un poco más…
Este fin de semana vi una obra de teatro que identifica también una parte de este gran tema, el borreguismo al que nos quieren someter. Aquí no paga nadie de Dario Fo, una gran crítica satírica a la sociedad actual y a todos esos que antes saltaban a la calle en la lucha y ahora se enconden en …”el sistema”…
Un beso.
14 de Febrero, 2006 - 19:55
Viendo la vida pasar, se dá uno cuenta que no todo el monte es orégano, y que no hay mal que dure 100 años, ni tonto que lo aguante; aun asi, al mal tiempo, buena cara y recuerda que el sol sale para todos.
Bien dicen que el que mucho se despide pocas ganas tiene de irse, asi que:
Adiós, y saludos del Gusgo (secc. II, A.C.E.I.T.E. M.A.I.Z.)
14 de Febrero, 2006 - 20:35
Bueno, bueno, bueno…
aunque no creo yo que alguien que lleva un rato haciendo cola en el INEM se largue por las buenas a seguir a uno con gabardina, llevaba ropa debajo, no?, y eso del bigote, no será un mensaje de esos que sutilmente nos lanzas, verdad?
Me ha gustado mucho
Bueno Gabi, como verás estudiar no sienta bien a nadie, pero ya queda menos
Besos
esto…” a buen entendedor…”
P.D.: vale comentar comentarios?Gavroche, cuál es ese libro?
14 de Febrero, 2006 - 21:47
Freyja: Felices días para tí también. Todos
Gavroche: Pues no sé si será más grave, pero el silencio de la mayoría es tan culpable al menos como el mayor de los culpables. Buen viaje
Zarem: Le entregaré gustoso sus besos a mi contraria. ¿El día de los bobitos? ¿Acaso es 4 de Julio? ups, perdón, ya me he pasao!
Hanna: Es el peor de los males porque permite la propagación de todos los demás. Un beso.
Diablilla: Malaquías más que “hombre de negro” lleva camino de ser un hombre de gris
Besos
Heliopolis: No te cortes. A mi al principio también me daba vergüenza pero ahora cuando entro a los comentarios me olvido del sexo de los/las comentaristas. De hecho creo que es el único sitio donde consigo olvidarme del sexo
.
Marea: El trabajo en tu organización parece inabarcable, casi titánico. Yo que tú intentaba algo más fácil, no sé, hacer cantar la internacional a Angel Acebes. Por ejemplo.
Náyade: Por favor! nunca te hagas más papista que el papa! ¿Qué si te tienes que preocupar? Yo sólo te digo que cuando las barbas de tu vecino….
Reflejos: Ya te digo, son legión.
Besos
Lune: Es que de todos es sabido que la sabiduria de las abuelas es infinita
. Lástima, con lo que me gustan a mi los besos con coletillas.
Aceite de Soja: ¡Si es que en todas las organizaciones tiene que haber radicales libres de esos! He oido hablar de vosotros, os escindistéis hace tiempo porque pretendiais hacer más hincapie en las coletillas que en los refranes y nosotros, la rama pura de la organización, por ahí no pasábamos. ¡Viva el ACEITE!
Pdta: Estaríamos en la misma cola y sin reconocernos?
Marea: Me encanta que me Republiques en estos tiempos tan tristemente monárquicos
Miada: Dario Fó es impresionante. ¿Me he perdido una obra suya en la tierruca?
No estoy al loro. Besazos.
Gusgo: Siempre he pensado que debemos dar gracias de que no todo el monte sea orégano porque si no en vez de parecer que estamos dando paseos por la montaña, iba a parecer una pizzería. Un abrazo y recuerdos a Melquiades que está en la Sección II también
Seleka: Después de un rato haciendo cola en el INEM te vas siguiendo al de la gabardina, a su primo y a su tio Tadeo si es preciso. Cierto es que influyó que, efectivamente, no llevaba ropa debajo. El bigotito mensaje subliminal? Pues si, vale, lo reconozco
. Sabes que estudiar tanto no es bueno en absoluto?
Besos.
15 de Febrero, 2006 - 0:00
no sé que comentar. llamaré a Malaquías.. tienes su número?
(que buen nombre, y que buen cuento) besos.
15 de Febrero, 2006 - 4:57
Gabi, felicitaciones por este post, que es otro de tus regalos (con cinta y todo:)
jaja!. Buenísimo relato.
Realmente para pensar y cuidarse
Un abrazo
15 de Febrero, 2006 - 8:48
Siempre hay palabras oportunas para el momento oportuno, y supongo que como ya son frases hechas, somos a veces cómodos hasta para eso.
Qué buen texto y cuánto me estoy repitiendo que siempre te lo digo…
Un beso fuerte Gabi.
15 de Febrero, 2006 - 10:11
Muy buen texto Gabi. Es que si pongo otra cosa hay quien se molesta
))
15 de Febrero, 2006 - 16:29
Desde luego tienes una imaginación Gabi de lo más original
“Dime con quien andas y te diré………”
No te fies de nadie Gabi y de mi menos jajaj
Besitos.
15 de Febrero, 2006 - 20:31
Me lo crucé a Malaquías en el subte. Lo reconocí porque le contestó a la persona que hablaba con el: Ojos que no ven, corazón que no siente.
Inmediatamente se produjo un silencio entre los dos.
Mientras tanto un hombre de gabardina, gafas oscuras y bigote recortado, sonreía leyendo un diario.
Besos y encuentros.
15 de Febrero, 2006 - 20:53
Pero Gabi, ultimamente, digo yo que será la edad, me paso todo el día repitiendo refranes, con lo que yo he odiado eso toda mi vida y fijate que bajo cae una jajajaja.
Claro que he de decirte que yo soy infinitamente más zalamera y salada que Malaquías, eso que conste en acta jajajjaja..
Besos muchos. Eres genial
15 de Febrero, 2006 - 21:32
Microcosmos: Malaquías está ilocalizable. Sólo su superior en ACEITE conoce la manera de encontrarle, pero me consta que lee esta bitacora así que si quieres dejarle lgún mensaje “la ocasión la pintan calva”
Insanity: Regalo es tu presencia
. Una propuesta: Deshagamos todas las frass hechas para volver a hacerlas sólo si nos convencen
Sería un bonito trabajo.
Esencia: Ya, está empezando a ser una frase hecha
. Pero me gusta
Muchos Besos
Heliopolis: Quién se enfada? Qué no me entere yo!
Darilea: Fiarme de tí? No se ,no sé…Confio en que sigas escribiendo como escribes
Es suficiente. Besucos
DudaDesnuda: Podría ser Malaquías, sí. Es su frase preferida. Esa y la de mucho ruido y pocas nueces. El nombre clave del hombre del bigote es X25TJ7 pero todos le llaman chemari que es como más coloquial.
Trini :Consta en acta y además no se duda ni un ratito. Como es ese? Mujer refranera…
15 de Febrero, 2006 - 21:59
Ya sabes cómo admiro tu imaginación. La forma de arrastrarnos suave, pero sin soltar, por los recovecos del relato.
Parece algo así como los hombres de negro de Momo, desde entonces no he dejado de pensar que la modalidad de “hurtador” se presenta de muchas maneras. Ésta que tú nos dejas hoy me da mucha rabia cuando la escucho en la radio o la leo en algún periódico.
Besitos. (Y a yo .-)
16 de Febrero, 2006 - 3:06
Gabi, y por qué no?, es una propuesta interesante, de veras.
Saludos para ti y recuerdos a Monigote.
16 de Febrero, 2006 - 11:32
Y porque esta gusgo, que si no ……
16 de Febrero, 2006 - 16:30
lo había pensado, pero no conozco tanto a este Malaquías; después digo cualquiera.. “y por la boca muere el pez”. dejemoslo así, jeje.