Mar 29 Nov 2005
Hoy llegue a casa e invité a las palabras a salir a bailar, pero se quedaron sentadas mirándome con desprecio. Pronto lo entendí. Estaban cansadas. Llevaban toda la mañana bailando con ella.
Se llama Beatriz. Tiene nueve años y ya es toda una bailarina.
Este es el baile que se marcó con las palabras:
¡Cómo pasa el tiempo!.
Parece que ayer murieron
pero no, parece que el reloj nos controla, pero no, uno puede ser libre
Otro puede hacer lo que le mande el reloj.
Pero quien quiera puede dormir a las 6 si le apetece, otro jugar a las 8 y tomarse un bizcocho.
Yo tengo una gata y una abuela que según la gente están arriba, pero yo he retrasado mi reloj y falta un siglo para que lo que las pasó suceda.
Yo no hago caso a un redondel con agujas.BM.

Yo tampoco
29 de Noviembre, 2005 - 23:41
quien pudiese congelar el tiempo,
girar hacia atras las agujas del reloj
detener la arena que continua cayendo,
y ese maldito tictac que nos recuerda que el presente es pasado a cada instante…
30 de Noviembre, 2005 - 0:03
Yo tampoco le hago caso, o al menos eso intento.. pero.. quién pudiera cogerlo y atrasarlo, y darle hacia atrás hasta llegar a esos momentos que nunca nos cansaríamos de repetir y de repetir constantemente… y parar el tiempo en esos instantes y permanecer en ellos hasta que queramos…y volver a ponerlo en la hora que nos diera la gana…
Abrazos.
30 de Noviembre, 2005 - 1:41
que hermoso, esta muy lindo
el reloj nos controla…que verdad mas grande, por eso yo le saco los dias al calendario
tengo tiempo vivido sin horas y sin dias, creo que ha sido los momentos + lindos
lamentablemente no puedo retrodecer en el calendario
esta muy bello, lindisimo
te dejo un abrazo grande y que mañana tengas un hermoso dia
mil sueños
besos y sueños
ahhh besitos a esa hermosa bailarian llamada Beatriz
verena
30 de Noviembre, 2005 - 1:42
gabi: gracias por tus saludos y eres muy linda conmigo
besos y sueños
verena
30 de Noviembre, 2005 - 8:42
Sabias palabras las de Beatriz, que con sus pocos años ha sabido captar ya el peso/paso del tiempo que nos esclaviza.
Por ese motivo, para huir de ese tic tac implacable, me compré un reloj al que he de dar cuerda. Nada de automatismos sin piedad. Soy yo cada mañana el que le ordena seguir. Los viernes ya no le doy cuerda y así el sábado y el domingo permanece parado y soy entonces el único dueño de mis horas. En vacaciones simplemente lo guardo en un cajón.
Besitos.
30 de Noviembre, 2005 - 9:29
Qué bonito querer atrasar el tiempo para disfrutar de su gata y de su abuela durante mucho tiempo más…qué sabia es!
Besos Gabi
30 de Noviembre, 2005 - 9:32
Yo quiero que Beatriz venga a retrasar mi reloj, o a adelantarlo…que me lleve a un ayer soleado o a un mañana de lluvia…o que me ayude a bailar la canción de estos días…
O un reloj como el tuyo Alfredito…o como los de Dalí
Un beso
30 de Noviembre, 2005 - 9:53
desdeluego, sí que fue sabia su reflexión… de tos modos, creo que nos empeñamos en querer parar el tiempo o atrasar el reloj en vez de ocuparnos de llenar de vida el tiempo del que disponemos… tengo que hacer para una asignatura las ilustraciones de un libro, y he elegido ‘momo’, buen ejemplo para esta misma historia… atesorar cada hora, vivirla con toda la intensidad que seamos capaces de darle…
30 de Noviembre, 2005 - 11:34
¿Qué mejor manera de recrear el tiempo que leyendo esta historia? Podré leerla muchas veces y recordaré lo importante que es olvidarse a veces del reloj.
Un saludo
30 de Noviembre, 2005 - 12:38
Yo reconozco que soy un poco esclava del reloj, no sé vivir sin él. Aunque la idea de poder echarle para atrás me resulta de lo más atrayente.
Está claro que la niña “sale a papi”
30 de Noviembre, 2005 - 13:18
Por un golpe de esos que suele dar la vida, dejé de mirar el reloj del tiempo. Ahora vivo el día que abre, uno tras otro los voy gastando, sin sumarlos, sólo viviendolos.
Un abrazo
30 de Noviembre, 2005 - 13:23
Yo tengo una gata y una abuela que según la gente están arriba, pero yo he retrasado mi reloj y falta un siglo para que lo que las pasó suceda…
Esta frase es para enmarcar y leer a diario… grande Beatriz…
Un beso.
30 de Noviembre, 2005 - 13:34
Yo un día en un ataque filosofico de los mios… hice una ceremonia con mi reloj, lo triture con un martillo y lo meti en una caja de cristal, cuando siento que el tiempo me persigue… la abro y recuerdo… yo manejo mi vida, pasen los minutos o no. Besos.
30 de Noviembre, 2005 - 14:41
Todos tenemos dias como el tuyo en que ni las amenaces de muerte las palabras salen de su estudio en la mente…pero como ellas son las addictas a ser escuchadas mas temprano que tarde, salen solitas!
Me encanto tu blog, llegue por casualidad, pero tendre que regresar mas a menudo!
Saludos
Karl
30 de Noviembre, 2005 - 15:56
Hace un par de días conversaba sobre la posibilidad de cambiar el pasado, qué se dijo o qué no se dijo, qué se cambiaría o qué no.
Ahora pienso tristemente, en ningún momento apareció la posibilidad de parar el tiempo… de tener todo un siglo por delante.
Tengo que empezar a danzar sobre las palabras… tengo toda una eternidad por delante para aprender.
Gracias Beatriz, Gracias Gabi
Un saludo
30 de Noviembre, 2005 - 18:30
Sabia decisión la de Beatriz. La lástima, que esa claridad solo se tenga a los nueve años.
Besos
30 de Noviembre, 2005 - 19:00
los niños hacen que las palabras bailen, y que los días no envejezcan, y que la sonrisa no caduque en nuestros gestos, nunca, ni en la más triste de las situaciones. Nosotros podemos sonreír de tristeza, o llorar de felicidad. Los niños se ríen de la felicidad. Y son felices. Y bailan.
Tu comentario es hermoso, Gabi
Te lo agradezco mucho
Un abrazo
Sigo leyéndote
30 de Noviembre, 2005 - 21:49
Gracias de parte de Beatriz por todos los comentarios.
Karl y Reflejos: Bienvenidos, aqui estamos para lo gusten mandar
Mi niña es sabia, a veces demasiado, a veces preferiría que pensase menos y disfrutase más.
Las agujas del redondel avanzan. Ya es la hora. Se va a la cama.
Besos y Abrazos.
1 de Diciembre, 2005 - 2:24
Beatriz, tu juegas y nos recuerdas a no dejar de hacerlo; solo así se concilia cosas como el tiempo. Gracias.
…
Gabi, nos recibes en esta casa y solo nos resta agradecerte.
23 de Septiembre, 2006 - 11:32
¿En serio es una niña de 9 años quien ha escrito esto? ¡Uauuu, qué talento que tiene!
Dile a Beatriz que es una gran bailarina de palabras, que juega con ellas maravillosamente.
Gracias por dejarme el enlace de este precioso post.