Nómadas que buscan los ángulos de la tranquilidad
Franco Battiatto

… O tal vez sólo se trate de avanzar
no importa a donde, ni lo que dejes detrás,
mientras te encuentre en el camino
invitándome a inventar
canciones para ahuyentar la soledad

GM

Tal vez fue hace 3 kilómetros. Había allí una encrucijada de tres senderos. Cogí el de la izquierda, (siempre suelo coger ese). Pero ahora creo que me he equivocado. El camino se está volviendo angosto y complicado. Lo que parecía una senda agradable se está transformando, poco a poco, en un barrizal que me ensucia los zapatos y me hace resbalar continuamente.
Cuando corone esta cima decidiré si continuo o desando mis pasos.

(Fundido en Negro)

Decidí retroceder. No fue una buena decisión. Los dos caminos que se abrían a mi derecha cuando pasé la primera vez por allí, estaban bloqueados. En uno de ellos un desprendimiento taponaba completamente el paso. En el otro la maleza había crecido con tanta violencia que lo hacía prácticamente intransitable.
Así es que volví a andar mi primera elección, ahora me encuentro exactamente en el mismo punto en el que decidí dar marcha atrás. Esta vez, continúo. No hay más remedio.

(Fundido en Negro)

Tres días más allá.
Nueva encrucijada.
Esta vez hay seis opciones.
Ninguna parece mejor que otra.
No sé que hacer.

(Fundido en Negro)

Me he vuelto a equivocar. Seis jornadas después de elegir, me encuentro frente a una montaña infranqueable. No hay ninguna posibilidad de avanzar. Vuelta atrás.

(Fundido en Negro)

Cada vez estoy más cansando. Probé todas las rutas. Al final, la última parece ser la correcta. En todas las demás tuve que retroceder. La esperanza de que mis pasos me lleven a alguna parte me mantiene caminando.

(Fundido en Negro)

Es absurdo. Después de tanto tiempo me he dado cuenta de que no sé donde quiero ir. Pienso esperar, tal vez pasé alguien que sepa exactamente donde va.

(Fundido en Negro)

Llevo tres años caminando siguiendo los pasos de gente que dijo que sabía donde iba. Era mentira. Estaban todos tan perdidos como yo. Otros hombres y mujeres les seguían. Acabaron despeñados por barrancos que sus guías no intuían o hundidos en arenas movedizas que nadie supo ver.

(Fundido en Negro)

Tal vez no haya que ir a ningún lado.
Tal vez sólo se trate de avanzar.

(Fundido en Negro)

Estoy bien. Por fin estoy bien. No quiero llegar a ninguna parte. El camino es hermoso, muy hermoso. Además no siempre estoy solo. He encontrado compañeros de viaje.
Sigo camino.

Lo escribió Gabi y lo guardó en Parábolas y Cuentos