… y atesorar tus palabras y tus gestos y tu amor
y guardar sin desperdicio tus facetas prohibidas
tu otro yo, tu otra vida…
Eduardo Bautista

 

 

Tengo, al menos, dos besos para dar todas las noches.
Dos “Te quiero” que decir.
Ellos lo esperan
con los ojos derrotados por el sueño,
abrazados a sus muñecos de trapo.

Tengo historias que escuchar todas las noches,
aunque hay noches que uno no esté para historias.
Tengo un mundo de cosquillas a inventar
hasta que la risa les revienta el esqueleto.

Y un universo de caricias en el pelo;
mil caras raras que poner; inventar juegos;
y un montón de sonrisas que buscar
cuando, atenta, la tristeza emprende vuelo.

Tengo, al menos, dos cuerpos que arropar cada noche.
Dos “Buenas noches” que decir.
Ellos lo esperan
con los ojos adornados por el sueño,
sometidos al letargo del invierno.

Y sin embargo…
Tengo tanto, tanto, tanto…
Que también
tengo noches en que no sé lo que tengo.

Lo escribió Gabi y lo guardó en Noticias Breves