El animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz
Franco Battiato
 

 

Cuando la bestia ruge el corazón del hombre de afuera se encoge.

Es el rugido de un animal acorralado.
Es el quejido de quien sabe que ya nunca será libre.
Es el último recurso del cazador cazado.

Hubo un tiempo en que la bestia intentó ser libre, pero el hombre de afuera, puesto a salvo por inquebrantables barrotes, disparó dardos tranquilizantes a la bestia. Esta se tumbo entonces en la esquina más oscura de su jaula y, metiendo la cabeza entre las patas, lloró.

Pero, de vez en cuando, la bestia aún ruge.
Empieza a pasear de un lado a otro de su cárcel, al principio muy despacio, luego cada vez más deprisa. Y nota que le falta aire y el pecho le comprime y, entonces, estalla en un rugido fiero, salvaje y desmedido.
Cuando esto sucede el hombre de afuera recarga su escopeta de dardos somníferos y dispara. Entonces la bestia se desploma nuevamente en su rincón y, por un tiempo, calla.

Entonces el hombre de afuera se siente a salvo y, confiado, llega a olvidarse de la bestia. No recuerda que hubo noches enteras sin poder dormir, nervioso y excitado, por los sonidos de la bestia. En aquel tiempo incluso el hombre pensó en matarla de una vez por todas. Sin embargo, al hacerlo se sintio morir, le dío miedo y prefirío acallarla, dormirla y olvidarla. Al fin y al cabo la bestia siempre acaba callando.

Sabe que hay hombres capaces de amaestrar a su bestia. Hombres que incluso la sacan de paseo y llegan a soltarla por el parque. Sabe también que él no es uno de esos hombres. La Bestia entonces ya no sería la Bestia y el hombre entonces ya no sería el hombre.

Así el hombre sigue viviendo en extraña simbiosis con la Bestia.
Porque él necesita alimentarla de vez en cuando y ella le necesita para que la alimente.
Porque él necesita tenerla encerrada y ella necesita que la encierren.
Porque el mundo de fuera no está hecho para una Bestia y tras de los barrotes no hay sitio para un hombre.

Lo escribió Gabi y lo guardó en Parábolas y Cuentos